YCRT: Zeidán, el Interventor menos pensado

YCRT: Zeidán, el Interventor menos pensado

Omar Zeidán (UCR) ha sido designado por el gobierno nacional y a instancias del líder de Unión Para Vivir Mejor, Eduardo Costa, como Interventor del Yacimiento de Río Turbio (YCRT). 

El trabajo que tiene por delante es arduo, comprometido y muy duro, por cuanto es un hombre de la cuenca y como tal, tiene relaciones estrechas, tanto con la comunidad como con los funcionarios y trabajadores de YCRT, que pueden condicionar fuertemente su trabajo. El gobierno nacional debiera haber considerado otras variables para facilitar la cirugía sin anestesia, que debe llevar adelante quien tenga tamaña responsabilidad. (Por Rubén Lasagno)

Omar Zeidan, ex concejal de Río Turbio, militante Radical de la cuenca carbonífera, fue designado como Interventor frente de la empresa Yacimientos Carboníferos de Río Turbio, el controvertido yacimiento de carbón, que hace años no produce nada y está atravesado por una corrupción estructural que ha manejado el kirchnerismo a lo largo de 12 años.

Desconocemos las capacidades de organización que tiene Zeidán y de acuerdo a la información suministrada, se estaría rodeando de personas con experiencia en la materia, teniendo como objetivo, generar un plan de “reactivación” del yacimiento, antes de lo cual, consideramos indispensables que las nuevas autoridades hagan un relevamiento cierto y puntual de las capacidades perdidas del yacimiento, pero también una auditoría completa para saber en qué estado operativo se encuentra la mina y cuáles son los problemas funcionales que deberá sortear.

OPI hace años viene señalando que YCRT es un ghetto de corrupción, donde han corrido millones de dólares en compras, adquisición de equipos que se están herrumbrando al aire libre, de sobreprecios y contrataciones oscuras, con relaciones financieras íntimas entre empresas de los propios funcionarios K, políticos, universidad, trabajadores, particulares y sindicalistas, que durante una década usufructuaron salarios de lujo, un buen pasar y premios extraordinarios al final del año. Pero ahora la realidad cambió y el nuevo interventor deberá marcar seria y explícitamente, cómo ha cambiado esa realidad.

Personalmente, creo que el gobierno nacional debieran haber pensado en un hombre de afuera de la provincia y más aún que no fuera de la cuenca carbonífera, preferiblemente técnico en la materia o profesional que sepa de la explotación minera o un buen auditor, acompañad por un equipo de colaboradores entendidos y con experiencia en la materia y haber convocado a los mejores y más antiguos mineros de la cuenca, como colaboradores en el rearmado de un esquema productivo, pero puntualizando sobre aspectos como la seguridad, las inversiones y el estado general de la infraestructura del yacimiento.

El joven, oriundo de la cuenca, deberá lidiar con diversos problemas que le van a quitar ecuanimidad en muchas decisiones que deba tomar y posiblemente, le harán perder el centro en muchas oportunidades. Su familia, amigos y parientes viven allí. Si Zeidán realmente va a hacerse cargo para desmantelar el aparato de corrupción instalado desde hace una década, tendrá que enfrentarse a situaciones y peligros importantes, porque hay muchísima gente que no puede ni quiere perder el estatus alcanzado y no van a dejar que gratuitamente alguien “del pueblo”, a quien también le conocen fortalezas y debilidades, los ponga en evidencia y rompa los códigos de silencio que rodea a todo lo que tiene que ver con YCRT y los negociados que se armaron alrededor del yacimiento.

Zeidán no podrá articular ningún programa productivo, si antes (o paralelamente) no corre el velo de la corrupción instalada y destruye los “kioscos” y grandes negocios que hay armados adentro y afuera y que se han enquistado en YCRT, mientras el yacimiento recibe fondos públicos y no produce absolutamente nada desde hace años y desde hace tres meses su personal está en conflicto, no trabajan y cobran los abultados sueldos de la misma forma que si estuviera en plena producción.

Considero que una buena medida del gobierno nacional, hubiera sido enviar a YCRT a Eduardo Despuy, un hombre de profundo conocimiento administrativo, contable y un gran auditor, que además, conoce al dedillo las debilidades del sistema de YCRT, porque lo auditó y con él, a un grupo de profesionales en minería y en todo caso podría contratar algún técnico extranjero, entendido en las últimas tecnologías para el laboreo minero y extracción del carbón.

Poner al frente de una empresa intervenida, a un hombre del pueblo, es someterlo a presiones indeseables, tanto de adentro como de afuera. Personalmente estaremos evaluando cómo y cuánto avanzará Zeidán en el desmantelamiento y denuncia de la enorme corrupción que hay en YCRT. De ello dependerá la seriedad con que se desempeñe o que sucumba a las presiones sindicales (que son muy fuertes) y a las políticas que no son menores.

Se abre un paréntesis en YCRT. Solo bastará ver como camina la nueva Intervención y que no solo se filtren los mensajes de “mirar para adelante”, “apostar al futuro” o “nuestra meta es poner a producir la empresa” o “estamos aquí para mirar al futuro por la comunidad de Río Turbio y 28 de Noviembre”, cliché que suelen usarse para disimular la falta de voluntad en llegar al hueso.

Zeidán tiene, además del conocimiento propio que pueda desarrollar sobre el yacimiento, la posibilidad de nutrirse de un ex trabajador de YCRT, como Luis González, quien pertenece al CC-ARI, un partido que está dentro de su espacio político, quien es un gran conocedor de la corrupción interna de YCRT, posee abundante documentación de esos delitos y de los delitos entre YCRT y la UTN. Es decir, Zeidán cuenta con todo lo que González conoce, tiene y ha denunciado. Además de todo eso, posee el poder total para intervenir, pedir documentación y sacar a la luz lo peor del kirchnerismo en al cuenca carbonífera, en la década ganada.

Será su voluntad y de ella dependerá su éxito o las críticas que lo envolverán en el futuro. (Agencia OPI Santa Cruz)

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