Vidal fue a tierra randazzista para acallar las críticas

Vidal fue a tierra randazzista para acallar las críticas

La gobernadora recorrió obras en San Martín, el distrito comandado por Gabriel Katopodis, luego de que el jefe comunal reclamara mayor dinero destinado a obra pública. Además, también pasó por territorio amigo. En San Isidro, estuvo acompañada por Posse.

El acuerdo entre las provincias y el Gobierno Nacional, que derivó en la desestimación del Ejecutivo bonaerense del reclamo por el dinero del Fondo del Conurbano, fue un triunfo de Vidal que levantó polvareda a nivel municipal. El pacto, que incluyó el compromiso de Nación de devolver 40 mil millones de pesos, dio pie a propios, y sobretodo a ajenos, para opinar sobre el destino de los fondos.

En este sentido, el intendente de San Martín, el randazzista Gabriel Katopodis, expresó a través de las redes sociales la importancia de que la suma "esté destinada a obra pública y seguridad, y no sea utilizada para sueldos o gastos corrientes". El pedido sumó el respaldo del hasta entonces desaparecido Florencio Randazzo, quien había salido de la escena pública tras la derrota electoral.

En respuesta a estas críticas, la Gobernadora recorrió este mediodía las obras de ampliación y repavimentación de la avenida Sarratea, que divide los partidos bonaerenses de San Isidro y San Martín.

Acompañada por el ministro de Desarrollo Social, Santiago López Medrano; y por el intendente de San Isidro, Gustavo Posse; Vidal supervisó los trabajos viales, que contemplan también la construcción de un túnel por debajo del nivel de las vías del Ferrocarril Belgrano Norte, que beneficiará la circulación de miles de vecinos del noroeste del conurbano bonaerense.

Las obras de ampliación y repavimentación de la avenida Sarratea –que tendrán un presupuesto de 138 millones de pesos y generaron ochenta puestos de trabajo directos- se extenderán un kilómetro y medio, entre la avenida Avelino Rolón y la calle Lebensohn, e incluirán una nueva iluminación, señales horizontales y verticales, rampas de fácil acceso y reconstrucción de veredas.

Las obras comprenden unas 12 cuadras e incluyen un carril más por mano, y un separador central. En tanto, el nuevo paso bajo nivel, que se convertirá en el número 11°, estará habilitado para tránsito liviano y pesado con una altura de hasta 5.10 metros, siendo apto para la circulación de camiones del Mercosur.

"Entre los principales beneficios del nuevo túnel se destacan que aportará una corriente de tránsito continuo en doble sentido, evitando las esperas y el peligro de atravesar las vías. Por otro lado, también reducirá el foco de contaminación que genera la combustión de los motores, y la polución que resulta del aumento de la frecuencia de los viajes ferroviarios y del parque automotor", afirmaron desde el oficialismo.

Según informaron, ambos trabajos comenzaron en abril del presente año. El paso bajo nivel presenta un avance del 30%, y se estima que se finalice en mayo de 2018. Mientras que las obras en calle Sarratea están ejecutadas en un 80% y se finalizarán el próximo 22 de diciembre. Las tareas son financiadas por el Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos de la Provincia, mediante convenio firmado con el municipio de San Isidro en septiembre del año 2016.

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