"El trabajo conjunto es lo que nos permite avanzar"

La Ministra de Educación provincial confirmó en diálogo con Mirador Provincial que pedirá una sanción económica para las familias de los chicos que llamaron con amenazas de bomba. También que habrá recuperación de los días de paro y las clases en Santa Fe terminarán el 22 de diciembre.

A la Ministra de Educación de la Provincia, Claudia Balagué, se le iluminan los ojos cuando habla del Plan Vuelvo a Estudiar Virtual, que traccionó a miles de jóvenes y adultos a terminar la escuela primaria y secundaria. Pero la dulzura desaparece cuando el diálogo aborda la seguidilla de amenazas de bomba que sacudió durante casi un mes a los colegios especialmente del centro de Rosario y Santa Fe.

Fue en 50 escuelas, de las 5 mil que tiene la provincia, pero generó conmoción y fastidio ante la reiteración y la confirmación de la broma. Más de 7 millones de pesos fue el costo de los llamados a partir de la movilización de las fuerzas de seguridad. Y Balagué confirma que el Estado exigirá una indemnización.

“Hemos logrado un abordaje muy articulado entre los Ministerios de Educación, Justicia y Seguridad, para una problemática que estaba fuera de los límites, y por eso decidimos abordarlo de otra manera. Por un lado un abordaje preventivo, con diálogo, y reuniones en los colegios con padres, directivos, centros de estudiantes, para que los chicos también ayudaran a concientizar a sus compañeros”, dice la funcionaria.

“Y por otro lado las medidas punitivas, identificando los teléfonos celulares de donde provenían las llamadas; que los padres supieran de esto y también tuvieran una sanción pertinente, porque realmente creemos que el dinero del Estado es el dinero de todos. Y estábamos sufriendo un problema de inseguridad pública que requiere muchísimos recursos”, agrega.

El proceso de articulación de medidas entre los ministerios fue conjunto, y la ministra reconoce que demoró unos días, pero finalmente obtuvo resultados y las amenazas menguaron drásticamente.

—¿Qué pasó esta vez para que la “broma pesada” se transformara en un abuso?

—Creo que fue un efecto contagio. Esto suele pasar con algunas cuestiones que van transmitiéndose entre los estudiantes por las redes sociales. Se da como una especie de efecto contagio entre ellos, y por otro lado la falta de conciencia de que esto implica una movilización de fuerzas de seguridad, bomberos, brigadas de explosivos, que deja de ser una broma ante tal magnitud.

Entonces, concientizar a los chicos que por ahí no dimensionan lo que está pasando fue una tarea muy importante. Los chicos suelen hacer estas cosas, pero también los grandes tenemos esta responsabilidad de dialogar con ellos, de charlar en familia, en la escuela, ese imbricar la institución educativa con la comunidad y con la familia que a veces descuidamos. Y creo que unos y otros tenemos que tomar conciencia que el trabajo conjunto es lo que nos permite avanzar.

—¿El ministerio se va a presentar como particular damnificado y va a pedir una indemnización económica?

—Sí. Vamos a trabajar junto con el Ministerio de Seguridad para una demanda civil. Hasta ahora hubo demandas más de índole penal, pero va a haber una demanda civil que es la que requiere este resarcimiento económico.

Acordamos para los chicos una especie de probation, un trabajo comunitario, de reparación de la escuela, de ayudar a los compañeros en contraturno. Hay una cantidad de propuestas que surgieron de las mismas escuelas y las vamos a apoyar. Y por otro carril viene la demanda civil que es económica.

El ausentismo bajó a la mitad

Desde el año pasado la cartera educativa implementó un nuevo sistema de control de licencias médicas ante la detección de algunos casos de excesos. El sistema había sido cuestionado por los gremios. “Detectamos abusos en algunas licencias. Inclusive hicimos una presentación a los colegios médicos en cuanto a cuáles eran los 20 profesionales que más autorizaban licencias en la provincia”, explica Balagué.

“Hicimos un control informático porque hubo un caso de uso de claves informáticas que también fue caratulado como defraudación al estado, y hoy ya podemos decir que vemos sus resultados. Hemos bajado de un 18 a un 9% el ausentismo, en un trabajo de un año y medio con distintas estrategias de control. Ahora estamos en un trabajo más intenso sobre las licencias administrativas y esperamos que siga disminuyendo el ausentismo”.

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