Presos hacinados deberán esperar: Vidal no construirá nuevas cárceles

Presos hacinados deberán esperar: Vidal no construirá nuevas cárceles

El aumento de la población carcelaria y la llegada de recursos por el Fondo del Conurbano no alteraron la decisión de la Gobernadora. Seguirá la emergencia en el sector, pero sin construcción.

En la Provincia de Buenos Aires, sobre una base de 28 mil plazas disponibles se encuentran alojados en las cárceles bonaerenses 38 mil internos.

Es decir, existe una superpoblación de 10 mil detenidos, que aumento en relación a los aproximadamente 9 mil que se observaban en 2016.

Así lo confirmó a Letra P, el Jefe del Servicio Penitenciario, Juan Baric, quien aseguró además que no está previsto la construcción de nuevas cárceles para descomprimir la peligrosa situación.

“No somos ajenos a la problemática de superpoblación que existe, y sabemos que hay que construir nuevas unidades, cárceles grandes como la de General Alvear, que es una unidad modelo, que sirve para la resocialización porque tiene espacio para 1500 internos” reconoce Barlic, y remarca que “por eso desde el inicio de la gestión se dictó la emergencia en el Servicio que aún continúa”.

Pero asegura que “no hay recursos para programar una construcción ahora, aunque se están haciendo ampliaciones y construcción de alcaidías”.

A comienzos de su gestión, en 2016, el ministro de Justicia, Gustavo Ferrari, también había aludido a la falta de recursos para abordar la problemática de la superpoblación carcelaria, aunque había cifrado esperanzas en la llegada de dinero a través del Fondo del Conurbano, que por ese tiempo reclamaba la gobernadora, María Eugenia Vidal.

Casi dos años después, con el Fondo habilitado por la Nación, la decisión política no se alteró.

“Para la construcción de una cárcel se calculan 1.200 dólares el metro cuadrado, con lo cual es muy difícil poder llevarse a cabo” indica el jefe del SPB.

“Pero tenemos proyectos de ampliación en Campana donde pensamos inaugurar el primer semestre de este año una nueva unidad con 660 plazas y una alcaidía (espacios de tránsito hasta que se define la prisión preventiva) con75 camas” detalló Baric.

“También en Lomas de Zamora, en la alcaidía ampliamos el cupo al doble” indicó el funcionario.

-¿Cómo se amplió sin construir?

-Se puso una segunda cama en cada celda

Sencillo. Baric cuenta además que se realizaron “ampliaciones” similares en las alcaidías de San Martín y se está recuperando el pabellón de la cárcel de Magdalena que había quedado inhabilitado tras el incendio sucedido en octubre de 2005, fruto de un motín que se llevó la vida de 33 presos.

“Como ese, hay otros pabellones que estaban en malas condiciones, inhabilitados, que se están reparando para que puedan ser utilizados por internos” remarcó el jefe del Penitenciario.

“El problema de fondo es que la última cárcel grande que se construyó fue en 2001, la que mencioné de Alvear, y después solo fueron cárceles chicas que daban un remedio parcial a todo esto” dijo el funcionario.

Este viernes, en una de las comisarías de la localidad bonaerense de Merlo, se registró un motín entre los detenidos albergados en el reducido calabozo.

Aunque el hecho fue controlado por la policía, dejó en evidencia una problemática que también se extienden al resto de las comisarías de la Provincia.

La superpoblación en las unidades se repite en todos los calabozos bonaerenses, que terminan siendo cárceles encubiertas.

“Desde hace un año a esta parte firmamos un acuerdo con el ministro de Seguridad, Cristian Ritondo, con quien tenemos una excelente relación, para mantener el número de internos en las comisarías. Decidimos que el exceso que superaba los 3 mil detenidos totales en los calabozos se trasladaban al Penitenciario” informó Baric.

“El exceso lo estamos absorbiendo nosotros, por eso también aumentó la superpoblación” remarcó.

El famoso dicho de la sábana corta, se tapa los pies pero se destapa la cabeza, y así, sin resolver el problema real: invertir en una sábana que cubra todo.

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