Mar del Plata, base K para aguantadero de Cristina en el Senado

Mar del Plata, base K para aguantadero de Cristina en el Senado

El GPS los ubicó en General Pueyrredon. La acusada de encabezar una asociación ilícita, con su raigambre y asentamiento de la organización de Justicia Legítima, es otro karma marplatense. Esta infección infiltrada de la democracia en las instituciones. Está en juego una banca de senadora nacional que le permita retener parte del poder que ha perdido. Una afrenta al casi 50 % de ciudadanos que votó CAMBIEMOS hace sólo 20 meses.

Por: Jorge Elías Gómez.

Mar del Plata ha sido uno de los bolsones de la corrupción cuyo último rostro fue Daniel Scioli, pero además es la fuente de tres décadas de corrupción provincial en todas las administraciones desde 1987. Loterías, Turismo, ESEBA, IOMA, Consorcio Portuario, Pesca, Policía de la Provincia, Administración de Punta Mogotes,  etc. Es una matriz de corrupción que ha llevado a Mar del Plata a la actual situación. Creer que esto es el producto del gobierno de Arroyo, es de una ingenuidad absoluta, el error del intendente en todo caso, es no haber logrado enderezar la continuidad, lo cual tampoco lo indemniza de sus errores.

El magro desempeño de CAMBIEMOS en la ciudad, no pasó desapercibido para las especulaciones de Unidad Ciudadana, la máscara que oculta al Frente para la Victoria. El PRO no admite ni reconoce sus propias grietas, las profundiza con el manejo del poder y la billetera. María Eugenia Vidal ha tenido una aparición  providencial y como tal se la venera. Su valor político es inigualable, es la síntesis de la gloria o Devoto, todos los boletos de CAMBIEMOS están en una apuesta a ciegas a su figura.

Es la contracara de Cristina Fernández de Kirchner, es la polarización. Sin María Eugenia, Esteban Bullrich volvería más temprano que tarde, a ser un importante ministro de Educación de la Nación. Les recomendaron no mentir porque las mentiras delatan, algo que no desconocen en la política, forma parte del manual. En consecuencia tendrán que optar por el laberinto, para explicar caprichos y antojos. El PRO abandonó el espíritu de CAMBIEMOS y comenzó a mutarse para colonizar el poder de la provincia.

Es difícil revertir un default político como el que provocó el PRO en Mar del Plata. Causa náuseas como se ha dilapidado ese voto, que sirvió para expulsar definitivamente a inescrupulosos como Daniel Scioli de la política. Macri y Vidal (como candidatos) obtuvieron márgenes de 20 puntos porcentuales en 2015, contra Scioli y Aníbal Fernández. En la actualidad, columnas de prestigiosos periodistas y analistas de matutinos porteños, dan como perdida para el oficialismo la elección en Mar del Plata. Es un riesgo aventurar con sondeos donde un 30 % del padrón no ha decidido su voto, nada está perdido, máxime cuando las campañas apenas han comenzado a calentar los motores.

Este es el diagnóstico a un mes de las PASO. Pero es necesario orientar el zoom, para extraer las conclusiones y someterlas al análisis de los operadores políticos, mezquinos, confundidos, tambaleantes e impresentables, como Joaquín De la Torre que introdujo en la coalición con la UCR y la Coalición Cívica, a un concejal peronista expulsado como delincuente, nada menos que en la lista de senadores por la Quinta Sección Electoral. Es meterle la mano en el bolsillo al votante de CAMBIEMOS, es un encapuchado en la lista sábana. Una desprolijidad a la enésima potencia que no tiene justificación alguna.

El PRO se tiene que hacer cargo de su asociación con Agrupación Atlántica, el intendente Carlos Fernando Arroyo a quien le evitaron los debates en 2015, ahora lo corren de las fotos oficiales. Es una clara subestimación al ciudadano marplatense. ¿Cuál es la fórmula de construcción política del PRO? Todavía andan danzando Emiliano Giri, Lalo Ramos, Guillermo Volponi y Juan Aicega, y hay que dar fe que la oposición no se ha encargado de ellos, solos quedaron en evidencia. Pero lejos de hacer las correcciones necesarias, existe una obstinada reincidencia. En la política, esto es más conocido como malos pagadores.

Baragiola no es precisamente una emergente dentro del espacio de CAMBIEMOS. Fue la gran derrotada de las PASO 2015, que ahora es convertida en  tabla de salvación, en una lista única que tuvo un cierre con fórceps que condujo con mano de hierro la propia gobernadora. Baragiola, además de ser derrotada por el PRO-Agrupación Atlántica,  perdió recientemente 7 – 3 la interna de la UCR.  Es toda una complicación no sólo como organización política, sino como destino de ciudad de casi 1.000.000 de habitantes.

Hay un apresuramiento desaconsejable para consolidar CAMBIEMOS. El PRO en Mar del Plata, a pesar de ser poder en la Nación, en la Provincia y en la Capital Federal, única experiencia en la historia argentina, podrá repartir globos y pintar locales amarillos, pero se maneja a tientas y pacta de manera pública con el multimedios La Capital, un órgano todo terreno de la corrupción del kirchnerismo y base de las operaciones más furibundas de la oposición con el objetivo enfocado hacia las políticas de CAMBIEMOS.

Claramente se han vulnerado los principios fundacionales de la coalición. Hay avances para ir completando el desalojo, en función de quienes han iniciado, sostenido este proceso, que ha sorteado los meses más traumáticos de una transición irrespirable. Qué alguien, coherentemente, explique por qué Manino Iriart un incondicional de Daniel Scioli, y diputado provincial del Frente para la Victoria, anda de maratonista, o en bicicleteadas por la costa,  con el jefe de la bancada oficialista Manuel Mosca, quien también lo ha subido a delegaciones oficiales internacionales que han visitado Colombia y Chile entre otros países.

Ya hay quienes también han captado el negocio de perder en Mar del Plata, para seguir subsistiendo de la política rentada, aunque la ciudad brinde claros signos de involución, una forma de expulsar a sus hijos hacia otros destinos.

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