Para iniciar la campaña de girasol un productor de cien hectáreas necesita más de sesenta y cinco mil pesos

La cuenta regresiva para el inicio de la siembra de girasol, con condiciones climáticas que alientan las expectativas de las más de cuatrocientas mil hectáreas proyectadas para toda la provincia, aumenta la desesperación de los medianos productores que perdieron el año agrícola pasado y necesitan hacer una inversión de entre seiscientos cincuenta a mil pesos por hectárea solamente para iniciar la nueva campaña.

SAENZ PEÑA (Agencia). La fallida campaña de granos y la resistencia del campesino chaqueño a apostar al trigo, generan para la campaña de girasol expectativas de récord de superficie. La oleaginosa, si la humedad y especialmente el financiamiento, estuvieran disponibles podría llegar a ocupar más de cuatrocientas mil hectáreas de tierras en el Chaco. Las lluvias en algunos departamentos ya recuperaron el perfil de humedad en el suelo, mientras que en otros distritos se esperaba que las nubes de la semana que finaliza aportaran milímetros para almacenar agua.

Entre los medianos productores la intranquilidad, por estas horas, no está relacionada con el pronóstico climático. La incertidumbre tiene fundamento en la falta de dinero y financiamiento para hacer las compras de los insumos necesarios para planificar el nuevo año agrícola. Si bien el gobierno provincial comenzaría a concretar el pago del adelanto del subsidio para los agricultores que tuvieron pérdidas por la sequía, el dinero entregado es considerado “insuficiente para hacer frente siquiera al inicio de la siembra”.

El subsidio, que alcanza a 3.174 productores que declararon menos de doscientas cincuenta hectáreas sembradas en la campaña anterior, se paga hasta un tope de cien hectáreas a doscientos veinte ocho pesos la hectárea. El máximo de aporte no reintegrable que recibirá un chacarero será de veintidós mil ochocientos pesos y, con los valores actuales de los insumos, para sembrar cien hectáreas, solamente para el inicio de la campaña, se necesita de una inversión superior a los sesenta y cinco mil pesos.

Inversión en barbecho

La preparación del barbecho químico para el inicio del nuevo año agrícola comprende un gasto de entre $ 123,70 y 140,70 por hectárea, correspondiendo la variación al uso de maquinaria propia o el requerimiento de servicio de terceros.

El gasto mínimo mencionado para la preparación del campo para la siembra, corresponde a una aplicación de glifosato en dosis de dos litros con un costo de setenta pesos, mezclado con ochocientos centímetros de 2.4D amina que suma otros veintiséis pesos por hectárea. En la adición se agregan ocho pesos con cincuenta centavos correspondientes a 50 cm3 de coadyuvante y seis pesos con veinte por hectárea de insecticida.

En el trabajo mecánico, si el productor utiliza maquinaria propia, necesitará entre un litro y medio a dos de gasoil y si emplea a terceros para la aplicación terrestre el valor por hectárea del servicio es de treinta pesos.

“Se debe tener en cuenta que, dependiendo del historial que tengan, algunas chacras necesitan repetir el tratamiento”, advierten los profesionales de la agronomía consultados.

Costo de siembra

Las labores de preparación del barbecho son la antesala de una siembra que, como mínimo, requerirá de una inversión “para comenzar” de entre $ 541,20 y hasta $905,45 si se aplica fertilizante.

La cifra inicial encierra los gastos de trescientos noventa y nueve pesos por hectárea de semilla de grado dos, tomando como dato la simiente que mayor requerimiento tiene por parte de los productores en la zona. El costo de la semilla más económica que existe en el mercado es de doscientos veintinueve pesos la hectárea más los gastos de preparación.

En la preemergencia además se deben aplicar herbicidas para hoja ancha y fina que, con las mezclas recomendadas para cada caso por los profesionales, suman al costo noventa y seis pesos con setenta centavos. Si el chacarero apuesta a una posibilidad de mejorar el rendimiento, la fertilización de cada hectárea implicará la aplicación de cincuenta kilos de urea que elevaran otros doscientos pesos el presupuesto.

El uso de herramientas propia para la siembra significarán entre seis y siete litros de gasoil por hectárea. La contratación de un servicio de terceros implicará un gasto de ciento sesenta y nueve pesos con cuarenta centavos por hectárea sin aplicador de fertilizante y con aplicador el precio se eleva a doscientos once pesos con setenta y cinco centavos.

Los costos señalados son con precios de contado, sin financiamiento y con un dólar que puede variar cada semana.

Más para terminar el cultivo

Lo detallado son los valores mínimos de costo que el productor tiene para comenzar la campaña de girasol. La inversión continuará durante todo el ciclo porque para llegar con éxito a la cosecha, siempre que el clima lo permita, el agricultor necesita programar la aplicación de insecticidas y fungicidas, además con el peligro de la paloma será necesaria la utilización de un secante para adelantar la cosecha antes de las aves provoquen la pérdida de rendimientos. Por ejemplo, otro gasto que se debe agregar al momento de la formación del botón floral es el tratamiento contra la mosquita que por hectárea significará un adicional de seis pesos con veinte centavos más el servicio. Además a cada tratamiento al costo de los productos se debe agregar el costo del servicio o del combustible. Y en caso de aplicación con avión, el vuelo en cada hectárea tendrá un costo de sesenta pesos.

No hay que olvidar que al gasto en insumos detallados se deberían añadir, en el caso de uso de herramientas propias, los costos del desgaste de las maquinarias y el pago a los maquinistas y tractoristas. Si el desarrollo del cultivo resulta óptimo en el mes de diciembre se deberán agregar, con los valores actualizados a esa fecha, los costos de cosecha y flete de la oleaginosa.

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