Oxígeno insuficiente para los hospitales pampeanos

"Yo le dije al ministro de Salud de la provincia que detrás de mis denuncias no hay empresas; soy un empleado de la Salud Pública que hizo un relevamiento del consumo medicinal en La Pampa y que puso de manifiesto las irregularidades", dijo Omar Guzmán, un trabajador del hospital Centeno de esta ciudad que hace un año fue separado de su puesto por cuestionar el manejo de las plantas de oxígeno y la calidad del producto que se distribuye en los hospitales pampeanos.
Guzmán se encargó por cinco años de distribuir el oxígeno en la provincia pero su labor quedó trunca cuando fue separado de su cargo al cuestionar al ingeniero mecánico, Néstor Malvicino, a quien señala como el responsable de manipular el oxímetro que mide la calidad del gas incoloro.

Para Guzmán, nada ha cambiado con respecto a su denuncia original y fue más allá. Afirma que las plantas elaboradoras del oxígeno ubicadas en Santa Rosa, General Pico y General Acha están a un "20 por ciento" de los requisitos indispensables para su normal funcionamiento.

Insuficiente.

El trabajador asegura que el oxígeno que se elabora en las plantas no alcanza a abastecer a la totalidad de los hospitales pampeanos y hasta señala que maneja el dato preciso sobre el faltante puntual del necesario gas medicinal en un hospital.

"Los equipos que se utilizan están colapsados porque se los hace trabajar más horas que el tiempo útil. Consumen de más aceite y esa exigencia las pone en peligro", dijo Guzmán que reiteró su cuestionamiento de la calidad del oxígeno que sale directo de las plantas a los hospitales.

Además de poner en duda los atributos del gas medicinal, Guzmán asegura que las cifras sobre qué cantidad de metros cúbicos se consumen por mes en La Pampa se desconoce y el dato es manejado con sigilo por el ingeniero Malvicino. Guzmán hasta puso en duda que las máximas autoridades provinciales sepan con exactitud esa cifra, ya que atribuye a Malvicino la manipulación de ese dato.

Investigación.

El caso el oxígeno medicinal tomó tal volumen que obligó a la intervención de la Fiscalía de Investigaciones Administrativas a iniciar una investigación. Un legajo penal también se tramita en la justicia ordinaria.

Las primeras advertencias por irregularidades en el manejo del oxígeno medicinal se conocieron durante los últimos meses del año pasado, pero en marzo último adquirieron una magnitud aún mayor cuando se supo que la Universidad Nacional de La Pampa había dejado de hacer los controles de calidad que le correspondían por un convenio firmado con el gobierno provincial. Esa falta de certificación encendió las luces de alarma.

La cuestión replicó en los funcionarios políticos. El ministro de Salud, Mario González, aseguró que la responsabilidad de los controles sobre la calidad del oxígeno medicinal recae sobre una profesional farmacéutica, como exige la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat), y no sobre el ingeniero Malvicino.

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