Oposición, más audaz que PJ en reclamo de fondos

FAP, PRO y UCR se muestran activos en queja económica

Daniel Scioli lo dejó circular como rumor, sabedor de que al rato degollaría el proyecto escrito por sus diputados para reclamar, simbólicamente, la reforma de la Ley de Coparticipación y la eliminación del tope de $ 650 millones del Fondo del Conurbano bonaerense.

El texto se redactó y el viernes pasó de mano en mano. Casi un ejercicio de catarsis que a las horas, por pedido directo del gobernador, pasó al limbo de las rebeliones de cartón. Eran -son- cinco páginas de argumentos contra el centralismo fiscal de la Nación.

Ese amago sciolista está en línea con un sintomático silencio del peronismo de Buenos Aires y sus legisladores nacionales sobre lo que, en privado, es una regla masivamente aceptada: la dependencia económica de la provincia frente a la Casa Rosada.

Néstor Kirchner aplicó esa táctica con rigurosidad: el patagónico entendió a poco de llegar al poder, no casualmente sostenido por la estructura del PJ del conurbano, que ningún proyecto político podía perdurar sin controlar ese dominio. La herramienta de dominación fue económica.

La falta de autonomía se lee, en estos tiempos, en clave política: la oposición se convirtió en la usina de las demandas sobre equidad en el reparto de recursos para la provincia; mientras tanto, el Gobierno provincial y sobre todo el PJ guardan silencio.

El Frente Amplio Progresista, el PRO, la UCR y el sector de Francisco de Narváez hicieron en la última semana movimientos -algunos testimoniales, otros ejecutivos- para ponerle voz y letra al reclamo que ni Scioli ni el peronismo se animan a materializar.

Es cierto que en estos días los ministros sciolistas Alberto Pérez, Silvina Batakis y Alejandro Arlía retomaron la histórica cuestión de la inequidad en la distribución de fondos, pero no pasó de una verbalización, incluso matizada con agradecimientos a Cristina.

Voceros

La paradoja es que la oposición se convirtió en la task force del gobernador en su súplica por más fondos. Pero Scioli se interesa, en persona, por esos movimientos. Días atrás rastreó al senador del FAP Jaime Linares, que le había anticipado que presentaría un proyecto.

Scioli y Linares se cruzaron en la cena de recepción del primer ministro chino Wen Jiabao. Allí el bahiense le adelantó que estaba armando un proyecto para modificar la distribución de los fondos de Ganancias.

Linares presentó anteanoche el texto que propone destinar el 2% de la recaudación de ese impuesto, que ahora corresponde a Aportes del Tesoro Nacional (ATN), a la provincia de Buenos Aires como recaudación automática. Se trata de unos $ 2.000 millones anuales.

A su vez, Buenos Aires renuncia a los $ 650 millones del Fondo del Conurbano, que se distribuirían proporcionalmente entre las demás provincias para no restar fondos a los demás estados y, en paralelo, sin desfinanciar al Gobierno federal.

«El proyecto tiende a ir corrigiendo la distorsión sin desfinanciar las cuentas nacionales», explicó Linares, que justificó, desde la política, su iniciativa para poner límites a lo que define como «federalismo prebendario». Norma Morandini acompañó, con su firma, el proyecto de Linares.

La semana pasada, a instancias de Ricardo Alfonsín, el radicalismo también levantó el reclamo de más recursos y anteayer Federico Pinedo, del PRO, registró un proyecto para pedir la eliminación del tope de los $ 650 millones para los giros a la provincia.

El denarvaísmo, a su vez, activó por dos vías: Francisco de Narváez cuestionó el torniquete nacional que «perjudica a los bonaerenses» y el diputado provincial Mauricio DAlessandro pidió redefinir el esquema de coparticipación y acusó a la Casa Rosada de tratar a ciudades de la provincia como «kelpers».

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