Vidal pidió la unidad de los diputados, pero ya empezaron las fugas

Vidal pidió la unidad de los diputados, pero ya empezaron las fugas
Política | 07/11/2019

La gobernadora pretende establecer su base de poder en la Legislatura y necesita de un bloque firme. Sin embargo, dos hombres de Monzó ya pegaron el portazo.

 

 

La gobernadora María Eugenia Vidal reunió a los diputados bonaerenses en el Museo Ferroviario con la intención de mantener la tropa unida de cara a lo que será el nuevo armado de la Cámara baja. Se trató, según los asistentes, de una reunión amena en la que primó el agradecimiento de parte de la mandataria provincial.

Vidal, además, dejó en claro que una vez fuera de su cargo se tomará un tiempo para rearmar cuestiones personales y volver a enfocarse en armado político de una nueva oposición. Su intención es clara: armar la base de poder en el Legislatura. El mensaje principal estuvo enfocado en la necesidad de mantenerse juntos frente a un parlamento que, a diferencia de lo que ocurrirá en Senado, los encontrará como la segunda minoría.

“Nos pidió que el bloque se mantenga fuerte y que no nos quebremos. Pero resultó un tanto contradictorio ya que, para empezar, no estaba ninguno de los diputados que ya no formarán parte de Cambiemos”, aseguró uno de los diputados salientes.

Como ya se oficializó en la Cámara baja nacional, los diputados que responden a Emilio Monzó funcionarán como un bloque aparte. Con una diferencia sustancial. En la Provincia no será como parte de un interbloque. Sino como un espacio propio. En esa dinámica de juego, Juntos por el Cambio perderá dos bancas más.

Informate más: Diputados que responden a Monzó buscan formar un espacio de poder dentro del PRO

Con la baja confirmada de Guillermo Bardón y Guillermo Sánchez Sterli, Juntos por el Cambio pasará de 44 a 42 bancas. Incluso, podría quedar en 41 si se confirma la salida de Fernando Pérez, quien fuera candidato a intendente de Consenso Federal en Quilmes. Justamente estos tres diputados no fueron parte de la reunión, al igual que Marcelo Daletto y Oscar Sánchez, quienes dejan la legislatura en diciembre y también son del riñón de Monzó. Se sabe, habrá más fugas.

“La clave está en la presidencia de bloque. Tanto Abad, como Caruso podrían ser los referentes si el radicalismo se queda con la Cámara baja. De no ser así, va a ir por el lado de Alex Campbell. Depende de cómo se maneje esa figura es que vamos a contar con Bardón y Sterli”, asegura un diputado electo en 2017.

Tampoco fueron de la partida Marcelo Vivani, hombre de Jorge Macri (quien también quiere posicionarse como líder de la línea de intendentes opositores a Kicillof); Roberto Rago, que volverá Necochea para retomar su actividad gremialista; y Manuel Mosca, el presidente de la Cámara que fue clave para los consensos pero que terminó generando la bronca de los propios por cómo se dio el manejo de la Legislatura tras su pedido de licencia por una denuncia de abuso sexual.

A la par, dos de los tres unibloques de la futura Cámara decidieron actuar en conjunto. Tanto Fabio Britos, electo por Consenso Federal, como Mario Giaccobe, quien recientemente se fue de Juntos por el Cambio y armó el espacio 17 de noviembre, serán claves tanto para Cambiemos como para el PJ a la hora de formar alianzas para tomar la mayoría.