"Aumenta el mal humor social"

Política | 07/11/2018

En el comienzo de la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Argentina, su presidente Oscar Ojea, advirtió que la crisis "resiente la confianza en la dirigencia política".

En el comienzo de la Asamblea Plenaria de obispos, el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), Oscar Ojea, hizo un mea culpa y advirtió que la Iglesia atraviesa un "momento crítico", al tiempo que trazó un duro panorama sobre la marcha de la gestión de Mauricio Macri y alertó que la crisis económica "resiente la confianza en la dirigencia política".

"Estamos terminando un año sumamente difícil. Muchos acontecimientos que hemos vivido en los últimos meses nos han provocado perplejidad y, al mismo tiempo, nos plantean grandes desafíos pastorales", advirtió Ojea en su misa de apertura.

Mencionó entre ellos "la habilitación del debate sobre el aborto y su repercusión en muchos jóvenes", el fenómeno posterior de las "apostasías", las denuncias de abusos en colegios religiosos y "ataques a la persona del Santo Padre desde dentro y desde fuera de la Iglesia de un modo que no tiene precedentes". 

"Todo esto lo hemos vivido en medio de una crisis social y económica que golpea a todo el pueblo argentino, y que va resintiendo la confianza en la dirigencia política aumentando el mal humor social, el enojo y la intolerancia que hace muy crispada la convivencia", advirtió Ojea ante decenas de obispos en la casa de ejercicios El Cenáculo (La Montonera) en Pilar.

En su mensaje, el obispo de San Isidro señaló que ante estos hechos los obispos no deben reaccionar con "ira, el enojo o victimización", ni "paralizarse", sino que deben reconocer que "en muchas de estas situaciones" el Episcopado ha tenido su "parte de responsabilidad", por lo que debe hacer "un profundo examen de conciencia"

 "Podemos sentirnos rechazados y pensar que a Jesús le pasó lo mismo. Un pensamiento parecido a: 'Nosotros estamos bien, los equivocados son los demás'. Esto no es justo, ni totalmente honesto. En muchas de estas situaciones hemos tenido nuestra parte de responsabilidad. Esto nos debe hacer pensar en nuestra propia conversión personal y pastoral. Y hacer un profundo examen de conciencia", advirtió.