Dos intendentes en Humahuaca: Una coplera y un charanguista

La nueva pugna entre los ediles a la que Pregón se refería en su edición de ayer, se transformó o quedó en evidencia de que se trataba de intereses sectoriales, sin importarles el grave daño que están provocando a la institucionalidad y de la cual se pedía garantía desde el Gobierno provincial.
Desde que la pueblada donde falleció “Pato” Condorí eyectó de la Intendencia a Roberto Lamas, esta ciudad quedó pendiendo de una cuerda floja que, parece, terminará cortándose por lo más fino.

El domingo por la tarde, en la tercera convocatoria a sesión preparatoria efectuada por los ediles Julio Díaz, Irma Zamboni y Alfredo Quispe, respondieron sus pares Aldo Cruz y Elina Liquín, más Candelaria Cari que venía ejerciendo interinamente la Intendencia. Iniciada la sesión, Díaz interrogó por qué Cari estaba en su banca si no estaba habilitada para sesionar, y si bien ella quiso justificar su presencia, los tres primeros optaron por retirarse del recinto y continuar sesionando en la plaza “Sargento Gómez”.

Mientras que en el espacio verde avanzaban con la cuestión de fondo, que era la elección de nuevas autoridades, en el recinto ubicado en el edificio municipal se desarrollaba una sesión paralela entre Cruz, Liquín y Cari, donde se ratificó la continuidad de ésta última al frente de la comuna hasta la convocatoria a elecciones. Al frente, en tanto, Díaz era elegido presidente del Deliberante y al jurar en su nuevo cargo ya se estaba probando el traje y se veía como Intendente interino humahuaqueño.

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