En 48 horas, se cometieron más de 20 delitos en diferentes sectores de Junín

La cifra corresponde a los hechos denunciados entre el domingo y ayer en las comisarías locales. “Me preocupa que uno de estos casos termine con un muerto”, reconoció Andrés Rosa, director de Asistencia a la Víctima
Las denuncias radicadas en las últimas 48 horas en las comisarías locales reflejan con claridad que la inseguridad se instaló de lleno en Junín. Un total de veintiún delitos, entre hurtos, robos y asaltos con armas de fuego, pusieron en vilo a otras tantas familias entre el domingo y ayer.

La cifra fue suministrada anoche a DEMOCRACIA por el director de la Oficina de Asistencia a la Víctima, Andrés Rosa, en el marco de una entrevista en la que el funcionario municipal reconoció su temor de que un día de estos la fiebre delictiva deje como saldo un muerto.

Rosa admitió que la ciudad no escapa al crecimiento general de los ilícitos que se observa en todo el país y opinó que, más que nunca, la Policía y la Justicia deben comprometerse para revertir este presente.

Sobre ese punto en particular, esbozó una carga de culpabilidad hacia los funcionarios del Poder Judicial, puntualmente contra fiscales y jueces de garantías, que son quienes resuelven el destino de los individuos que son detenidos tras producir un agravio.

“Es necesario que no abordemos este problema solamente desde las fallas que puede tener la Policía, que cuenta con todos los recursos pero que sin dudas tiene debilidades por resolver. Cuando hablamos de inseguridad tenemos que mirar a los diferentes actores que deben estar comprometidos con que los casos se esclarezcan y los culpables estén entre rejas, sea la Justicia o el Servicio Penitenciario. A la película hay que verla en toda su extensión. Cuando algunas de estas instituciones no actúa como la sociedad espera, el trabajo contra la delincuencia se resiente”, expresó.

Pero enseguida fue más concretó y manifestó que “hay que mirar a la Justicia. La no resolución del homicidio de (Luis) Talarita preocupa muchísimo. Nosotros acompañamos al fiscal en su tarea y después vimos que el presunto homicida quedó en libertad. Esas no son buenas señales para la ciudadanía. Lo mismo con el caso de (Octavio) Ponce”.

Rosa reforzó su teoría sobre el accionar judicial desmintiendo la incidencia de la cárcel en los siniestros que suceden a diario en Junín. “Los hechos son cometidos por gente de acá y el noventa por ciento de los ladrones tiene antecedentes, lo que significa que estuvieron aprehendidos y volvieron a salir. Entonces, es evidente la falla de la Justicia”.

“Me preocupa que haya un muerto”

Lejos de querer minimizar la situación, Andrés Rosa avaló la percepción de inseguridad que embarga a un amplio sector de la comunidad, y disparó: “Me preocupa que pueda haber un muerto”.

Esa alarma se justifica, según el colaborador de Meoni, en la gran cantidad de armas que hay en la ciudad. “Hoy por hoy las cuestiones conflictivas se dirimen a los tiros. Pero el desarme es algo que tiene que solucionarse a través de programas nacionales o provinciales”, afirmó.

Mucha violencia entre familiares

Fuera de lo que son los delitos más visibles por la huella que dejan en la superficie, en la Oficina de Asistencia a la Víctima se interactúa con vecinos afectados por otras problemáticas.

“El delito que más trabajo nos genera y que en muchas ocasiones derivamos es la violencia familiar. Recibimos entre dos y tres casos nuevos por semana. A veces lo abordamos con algún especialista médico cuando la situación es de emergencia y luego lo transferimos a la licenciada Adriana González, que es la responsable de la Dirección de Violencia Familiar. Próximamente, el Intendente va a firmar un convenio con el ministro de Desarrollo Social de la provincia de Buenos Aires para otorgarle formalidad a esa agrupación interinstitucional”, detalló Andrés Rosa.

En cuanto a las peculiaridades que caracterizan a esos episodios entre parientes, Rosa indicó que “hay de todo”. “Inclusive, cuando acudimos a algún homicidio y pasa la primera etapa de contención a la familia, cuando se empieza a conocer más de cerca cómo es la relación entre los miembros emergen casos de violencia familiar. Un paradigma es el caso de Franco Insúa, el joven que fue quemado –aparentemente por su padre- está internado en estado delicado en el hospital San Martín de La Plata”, puntualizó.

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