Francia lanza un duro ajuste y llama a un “esfuerzo colectivo”

Por María Laura Avignolo.

Los socialistas franceses prefieren llamar “esfuerzo nacional” al ajuste.

El primer ministro Jean Marc Ayrault presentó ayer ante su mayoritaria Asamblea Nacional el plan de gobierno y rechazó “la austeridad”, a cambio de una “movilización” colectiva, que libere a Francia de su enorme deuda pública de 1,8 billón de euros para recuperar la estabilidad presupuestaria en 2017. Invitó a todos los franceses a “unir sus esfuerzos y recuperar el sentido de un debate común”.

“La deuda significa menos escuelas, guarderías, hospitales, transportes públicos. Es eso que nosotros legaremos a las generaciones futuras si no reaccionamos”, dijo Ayrault en medio de aplausos socialistas. “El peso de la deuda se ha vuelto enorme. El Estado paga más de 50.000 millones de euros por año a sus acreedores”, explicó.

Frente a una Asamblea repleta con sus 577 legisladores, el primer ministro llamó a sus ex colegas diputados y a todos los franceses a “movilizarse” para que una Francia “debilitada económicamente, degradada socialmente, dividida política y moralmente” recupere “la confianza”. Primera medida: refundar la escuela para que la educación impulse un país industrial .

“Una Francia endeudada es una Francia dependiente frente a las agencias de calificación, dependiente frente a los mercados financieros”, advirtió.

El primer ministro señaló que la deuda francesa aumentó en 600.000 millones de euros durante los cinco años de gobierno de Nicolas Sarkozy. Y anunció que el gobierno revisó a la baja sus previsiones de crecimiento, a 0,3% para 2012 y un 1,2% para 2013, contra el 0,7% y 1,7% respectivamente de las estimaciones anteriores.

El funcionario precisó sus diferencias entre responsabilidad y austeridad. “Yo reivindico la seriedad y la responsabilidad presupuestaria.

Quiero la justicia fiscal, llamo al esfuerzo nacional pero rechazo la austeridad” , remarcó.

En lugar de austeridad, Ayrault prefirió hablar de “reorganización”. Así el quinquenio se dividirá en dos períodos: en uno se abordarán las reformas estructurales, que después permitirán gozar de los “beneficios del esfuerzo colectivo”. Una manera de diferenciarse de la velocidad sarkosista, que reemplazaba la reflexión por la agitación.

Ayrault dijo que la juventud, la justicia y la seguridad son las prioridades fijadas por este gobierno, como prometió el presidente François Hollande en su campaña. “El control del gasto público es indispensable pero no será suficiente. Nuevas recetas fiscales serán movilizadas”, dijo.

El lunes se publicó la auditoría del Tribunal de Cuentas, un análisis del estado de las finanzas públicas realizada a pedido de Hollande. El Tribunal anunció que si Francia quiere mantener su compromiso de reducir el déficit público al 3% del PBI, como exige Bruselas, para fin de 2013 deberá ahorrar 33.000 millones de euros. Una cifra alarmante que incluiría un apriete del cinturón de 5.000 a 10.000 millones de euros este año.

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