El fracaso del Gobierno en el SOMU, el corazón de la crisis de Triaca

El fracaso del Gobierno en el SOMU, el corazón de la crisis de Triaca

El oficialismo puso el aparato para ganar el gremio, pero perdió con el moyanismo. El caso "Serrucho" Gómez.

El escándalo de Sandra Heredia, la ex empleada de Jorge Triaca que es destinataria de los insultos del ministro en el audio que se viralizó en los últimos días, fue el primer síntoma de la crisis que sacude a la cartera laboral y que tiene como telón de fondo el resonante fracaso del Gobierno en el SOMU, donde perdió las elecciones a pesar de poner todos los recursos a favor de una de las listas.

La aparición del audio parece la punta del ovillo de una serie de manejos -como mínimo- controvertidos de la intervención del gremio de marítimos, que en primer momento estuvo a cargo de la ahora senadora Gladys González. Es que la mujer denunció que además de cobrar parte del sueldo en negro de la familia Triaca, la habían designado delegada interventora del SOMU en San Fernando.

Según su versión, le dieron ese cargo a partir de un pedido de regularización de su situación laboral, mientras que el ministro se desligó y dijo que consiguió el puesto por haber hecho contactos en las reuniones que realizaba en su quinta con el equipo de intervención. Por lo bajo, en la cartera laboral dicen que la mandaron el gremio cuando la familia decidió echarla de la quinta porque detectaron faltantes.

Como sea, esa designación -que en cualquiera de los casos parece irregular- destapó denuncias de situaciones similares. La propia Heredia aseguró que el hijo del jardinero de la quinta de los Triaca tiene un cargo en el SOMU. La mujer dijo que hay unas 250 personas en su misma situación. Los abogados del "Caballo" Suárez aprovecharon el revuelo y pidieron a la Justicia que investigue a los interventores. 

"Utilizaban al gremio para pagar sueldos de empleados del ministro Triaca. Hay otros funcionarios que utilizaron al SOMU para pagar sueldos", aseguró el letrado Carlos Broitman. Según La Nación, actualmente está nombrado un ex asesor de Gladys González.

Lo que también sale a la luz con el escándalo de Sandra es la actuación de allegados a Triaca como interventores en las sombras, o los verdaderos encargados de ejecutar las decisiones del Gobierno. Uno de ellos es el cuñado del ministro, Sergio Borsalino, que tendría un cargo en el Ministerio. El otro personajes que trasciende ahora es Alejandro "Serrucho" Gómez, asesor de Triaca.

LPO había revelado el rol de "Serrucho" en el SOMU ya en septiembre de 2016, unos meses después de la intervención. En ese momento, las fuentes lo ubican como una suerte de nexo del Gobierno con los dirigentes que respondían al "Caballo" Suárez y que estaban en una guerra con Gladys. En la cartera laboral lo desmintieron, pero sí admitieron que estaba en el sindicato para cumplir las órdenes de Triaca.

Que estos nombres y situaciones aparezcan ahora tiene que ver no tanto como el insulto a Sandra sino con la derrota del Gobierno en el SOMU, el corazón de esta crisis. Es que en la Rosada todavía no se explican cómo perdieron el control de un gremio mediano en términos de cantidad de afiliados, pero clave para el transporte fluvial. En Trabajo sospechan que le están facturando a Triaca esa derrota.

Es que después de casi dos años de intervención y "limpieza" del poder residual de Suárez, el Gobierno apostó muy fuerte para garantizar el triunfo de la lista de Rubén Manno, y terminó sufriendo una inesperada y durísima derrota (mucho más de lo que trascendió) contra el moyanista Raúl Durdos (también respaldado por los dirigentes del sindicato que denunciaron a Suárez en un principio), al que le habían puesto todos los obstáculos posibles.

Pero además de política la derrota del Gobierno fue muy fuerte en términos simbólicos. Es que el oficialismo construyó un relato del SOMU como nuevo gremio modelo (lo que le valió a González terminar como candidata a senadora) y hasta implementó el voto electrónico para mostrar que sin las trampas del sistema, el sindicalismo tradicional no podía ganar. Pero ganó.

Los coletazos de esa derrota son los que ahora golpean a Triaca, que además ya venía cuestionado por la designación de su hermana Mariana como directora del Banco Nación. Ella a los cargos que ya habían conseguido la esposa de Triaca en el Ministerio de Salud, su otra hermana Lorena en la Agencia de Inversiones y su cuñado Ernesto Reta en el BICE. En el gabinete ironizan con el "clan Triaca".

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