¿De dónde salió esta leche?

En una lucha por “¿quién ofrece menos?”, las principales cadenas de supermercados australianas han comenzado a subsidiar internamente el precio de la leche en góndola para poder venderla a un precio menor, dejando fuera de competencia al resto.
Los productores advierten que, si sigue esta tendencia, no faltará mucho para que el consumidor encuentre el producto en un simple envase que diga “leche”, sin saber realmente qué es ni de dónde proviene.

En Australia, muchos productores de leche están perdiendo las esperanzas de pasar a sus hijos su oficio. Es que para ellos producir leche ya no es rentable. Y esto se debe a que, en enero de 2011, las principales cadenas de supermercados han comenzado una "guerra de precios" de la leche para ganar más clientes y atraer a los de sus competidores. "No falta mucho para el día en que uno vaya a la tienda y encuentre la leche en una caja de cartón. Seguirá siendo blanca y tendrá escrito la palabra ´leche´ en el exterior, pero no voy a estar seguro de dónde viene", enfatizó John Giumelli, productor de Dardanup, una ciudad ubicada al suroeste de Australia. "¿Es local?, ¿Es importada?, ¿Es polvo mezclado con agua? ¿Ha llegado desde Argentina, Nueva Zelandia o Victoria?", se cuestionó desilusionado en una entrevista realizada por el medio australiano ABC News. Giumelli conserva el oficio de tambero que desde hace cien años su familia viene desempeñando de generación en generación, pero cuando se retire -asegura- no se lo pasará a su hijo. "Es triste para mí, pero ya no hay dinero en la lechería".

LECHE DEMASIADO BARATA

Todo comenzó el 29 de enero de 2011, el "Día de Australia", cuando la cadena de supermercado Coles inició el lanzamiento de ofertas de su leche "Wesfarmers" (que llegó a un piso de un dólar), una estrategia que fue imitada por su competidor Woolworths. Esto explica porqué, mientras los productores cobran en el mejor de los casos 0,53 dólares por el litro de leche en tranquera de tambo, el producto en góndola apenas cuesta 0,47 centavos de dólar más.

"Australia tiene el mayor duopolio del mundo. Coles y Woolworths son las dos cadenas de supermercados que manejan el 85-90 por ciento de la comercialización de comida y nafta en el país. Ambas tienen una política muy agresiva de marca propia de la leche, jugos, sopas, carne, nafta y otros productos, que al venderlos como ´sin marca´ lo hacen a menor precio", explicó Sergio García, director del Proyecto de Investigación FutureDairy de la Facultad de Ciencias Veterinarias de Sydney, Australia.

Pero esto no es nuevo. García indicó que desde hace años Coles está utilizando una política agresiva de marketing, argumentando que "subsidia internamente el precio de la leche al consumidor para poder venderla a un dólar por litro". Esto llevó a que la leche de marca comenzara a desvalorizarse, al tiempo que la de los supermercados pasaba a formar parte de la dieta diaria de los consumidores. "Esta estrategia comercial no es nueva. Se ha utilizado en el Reino Unido, que es casualmente la tierra natal del nuevo equipo ejecutivo de Coles", señaló Brian Tessman, productor de leche y presidente de la Organización de Productores Lecheros de Queensland.

Con esta guerra, Coles ha logrado aumentar entre un 15 a un 20 por ciento la venta de leche de su propia marca. "Los supermercados están utilizando la leche para conquistar a la clientela de sus competidores, para incitar a sus clientes a comprar más en sus tiendas mientras que están allí y, al mismo tiempo, hacer crecer su propia marca de leche. No es casualidad que las heladeras donde están los lácteos se encuentren en la parte trasera del supermercado, para que los consumidores tengan que atravesar todo el local para llegar allí", enfatizó Tessman.

Esta "guerra de precios" se traduce, tarde o temprano, en menores precios para los productores que vuelcan su leche al consumo interno. No es un dato menor que, tanto en Queensland como en Nueva Gales del Sur, más del 90 por ciento de la leche producida es destinada a este mercado. "Sin embargo, la industria total sigue creciendo empujada por los estados de Victoria y Tasmania, los cuales están respondiendo al relativamente mejor precio proveniente del mercado internacional. Además, la producción total está creciendo al 3-4 por ciento en 2011/12", indicó García.

El gobierno australiano decidió analizar el caso en el Senado, pero llegó a la conclusión de que no había nada de malo en esta estrategia comercial ya que el consumidor se beneficiaba con los menores precios. No obstante, el mes pasado se comprobó que la cadena Coles mantuvo bajo el precio de su leche pero aumentó los valores de otros productos sin ninguna justificación.

"La dicotomía está en que Australia necesita crecer mucho más para no perder su lugar en el mercado internacional, pero por otro lado la situación del mercado doméstico es mucho más chata y el crecimiento en estos mercados va a ser escaso o nulo en los próximos dos o tres años", precisó García.

Andrea Palombo

REVISTA INFORTAMBO

Comentá la nota