Demoras en tres proyectos de inversión

Falta de gas natural y trámites pendientes dilatan los plazos para las nuevas plantas de Bimbo y Arcor. La Lácteo, ¿descartada?
El paso lento con el que avanzan tres grandes proyectos industriales anunciados en su momento comenzó a generar inquietud en medios empresariales y políticos, en particular por la ralentización de las inversiones que acompaña al persistente deterioro del nivel de actividad económica.

Se trata de la construcción de una nueva planta de panificados de Bimbo, en la localidad de Malvinas Argentinas, una procesadora de glucosa que Arcor prevé ubicar en Arroyito y una nueva planta de secado de leche que La Lácteo construiría en esa misma ciudad del este provincial.

Si bien en los dos primeros casos fuentes de las empresas descartaron de plano que las millonarias inversiones hayan sido paralizadas, el paso de las semanas y el cumplimiento de plazos originalmente previstos sin que se produzcan novedades abrieron interrogantes respecto de la velocidad con la que se concretarán esos planes.

En cambio, con La Lácteo, que venía deslizando la posibilidad de invertir en etapas hasta un total de 130 millones de dólares para una fábrica de leche en polvo que debería comenzar a operar a principios de 2013 destinada al secado de un millón de litros por día, los interlocutores del proyecto con el nivel oficial mantienen un cerrado silencio de radio.

Santiago Moreno Hueyo, titular del departamento de Asuntos Corporativos del Grupo Bimbo, ratificó a este diario la radicación de la planta en Malvinas Argentinas con una inversión de 30 millones de dólares y la creación de 450 puestos laborales, aunque hayan transcurrido ya los 120 días previstos inicialmente para el comienzo de las obras sin que se produjeran novedades.

“Estamos cumpliendo las etapas administrativas que lleva este tipo de proyectos, con la gestión de las autorizaciones pertinentes en el sector público”, indicó el ejecutivo a La Voz del Interior , para derrumbar versiones que mencionaban complicaciones con el abastecimiento de gas natural en esa zona.

De hecho, para los próximos días, el intendente de Malvinas Argentinas, Daniel Arzani, proyecta reunirse con las autoridades de Bimbo. Está pendiente la autorización del impacto en el medioambiente, la habilitación de los planos y el diseño de los desagües en una zona complicada para la localidad, describió el jefe comunal. Cuando esa papelería quede cubierta, la empresa podrá comenzar con el movimiento de suelos.

Respecto de la inversión por 40 millones de dólares que Arcor prevé en Arroyito, el director de Relaciones Institucionales, Adrián Kaufmann Brea, ratificó el proyecto y aseguró que en días más comenzarán los trabajos. En este caso, la planta debía estar operativa para finales del segundo semestre de 2013, pero la falta de resolución del abastecimiento de gas natural habría derivado en una prórroga de los plazos hasta 2014.

Para poder hacer funcionar la instalación industrial, la Provincia se comprometió a financiar el gasoducto del sistema regional para aumentar el volumen de gas requerido de cuatro mil metros cúbicos por hora a 14 mil. La concreción de la obra depende de créditos que debe otorgar a Córdoba el Banco Nacional de Desarrollo de Brasil (Bndes), cuya situación no ha podido ser precisada con las autoridades del Ministerio de Agua, Ambiente y Energía.

Desconfianza

Sin llamados. “Después que Cristina Fernández anunció la estatización de YPF, se perdió todo tipo de contacto con la gente de La Lácteo”. La frase pertenece a una encumbrada fuente oficial que procura alguna definición sobre la continuidad o la caída definitiva del proyecto.

Relación. Ocurre que la empresa es propiedad de Adecoagro y la cooperativa láctea canadiense Agropur. La compañía, nacida en Córdoba en 1931, opera con normalidad con sus dos plantas en Villa del Rosario y Capilla de los Remedios. Pero proyectaba una tercera en Arroyito que duplicaría su volumen de secado.

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