Daniel Scioli está en jaque. ¿Intervención?

Otros tiempos. A la cabeza de esa intentona estaría Gabriel Mariotto, acompañado por la jefa del bloque oficialista, Cristina Fioramonti.
Lo del aguinaldo en cuatro veces fue sólo una señal. No se equivocaron los analistas que, el fin de semana, observaron que nunca nadie se atrevió a tanto.

Es lo mismo que opinan los ciudadanos de a pie, más cercanos al impacto de la economía en la vida cotidiana que lo que suponen estar los editorialistas encumbrados. Lo cierto es que, hoy, la realidad superó lo imaginable. Daniel Scioli está en jaque. La Presidenta decidió enviarle sólo mil millones a la Provincia para el pago de los sueldos, lo que equivale apenas a casi un tercio de los 2800 millones solicitados. Por eso el gobernador decidió pagar el aguinaldo en cuatro cuotas, lo que desató una crisis de dimensiones desconocidas en el territorio provincial.

Esa jugada de la Rosada fue sólo un ensayo para tantear el terreno. Según pudo saber NOVA en exclusiva, el ultrakirchnerismo bonaerense se propone ahora avanzar en la "intervención" de la Provincia. A la cabeza de esa intentona - siguiendo las estrictas órdenes de Cristina Fernández- está el vicegobernador Gabriel Mariotto, acompañado en la Legislatura por la jefa del bloque oficialista, Cristina Fioramonti.

De acuerdo a lo que revelaron a este medio fuentes que están al tanto de esos ardides, el kirchnerismo avanzaría en la intervención federal de los ministerios de Justicia y Seguridad y de Economía, dos de las áreas más sensibles de la administración sciolista.

El objetivo en la primera de las carteras mencionadas sería remover a Ricardo Casal, el funcionario provincial más cuestionado por el gobierno nacional pero màs respaldado por Scioli ante cada embate. La disputa interna se precipitó, y la paciencia parece haberse acabo en las filas ultrakirchneristas con predicamento bonaerense. Con la intervención del Ministerio de Economía, en tanto, las espadas K normalizarían la situación financiera y dejarían a un lado, claro, a la actual titular del área, Silvina Batakis, una mujer del riñón del ex ministro Alejandro Arlía, hoy a cargo de la cartera de Infraestructura.

Aislado, sin recursos y con parte de su gobierno “intervenido”, a Scioli no le quedaría más que dar un paso al costado. Las legislativas del año que viene podrían ser una salida elegante, como plantearon algunas escribas de Balcarce 50. La tensión está en aumento en la Provincia por el aguinaldo desdoblado, con paros ya anunciados por estatales y docentes, y desde el kirchnerismo confían en desembarcar en calle 6 como los salvadores.

Voces

Fue la propia Cristina Fioramonti, jefa del dividido bloque K en el Senado, quien se hizo eco de las críticas de la Presidenta por la “mala administración” de algunos gobernadores, en un tiro por elevación a Scioli. ”Si el gobierno de la Provincia no puede hacer frente a los sueldos y aguinaldos, no es responsabilidad de la Nación", dijo la esposa de Carlos Kunkel, que hace un tiempo debió enviar una carta a todos sus compañeros de bloque porque no podía garantizar el quórum para sesionar.

Para agregar más leña al fuego, la titular de la bancada del FpV-PJ le reclamó a Scioli que brinde respuestas al pedido de informes sobre el gasto en publicidad oficial presentado en mayo pasado. "Quieren hacer quedar a nuestra Presidenta culpable de que no se pueda pagar el aguinaldo de una sola vez. Nos estamos equivocando", manifestó.

Por su parte, el senador Aníbal Fernández declaró que “si mil millones de pesos no alcanzan, es porque la situación es muy grave".

"En algún momento hablé con algunos gobernadores que reclamaban colaboración del gobierno nacional para resolver sus problemas circunstanciales y lo resolvían con 15 millones de pesos", apuntó, y subrayó que “la Provincia tiene que resolver sus temas en términos propios y con sus propias situaciones”.

La interna en el peronismo y la crisis económica conforman un cuadro de situación con pocos antecedentes en la Provincia. En el medio quedaron las aspiraciones presidenciales de Daniel Scioli. Si finalmente se concretara la intervención de esas dos áreas en la administración bonaerense, señalan los más osados, un viejo apotegma de la historia peronista recuperaría vigencia: “Scioli al Gobierno, La Cámpora al poder”.

Comentá la nota