Boldt se queda con todo el negocio de las fotomultas porteñas

ANDRÉS SANGUINETTI Buenos Aires.

Boldt está a punto de quedarse con el 100% del negocio de las fotomultas de la Ciudad de Buenos Aires.

La compañía que desde la década del 60 comanda Antonio Tabanelli realizó una oferta para adquirir el 50% que Octomind posee en la sociedad mediante la cual ambas firmas tienen a cargo el sistema de captura, digitalización y procesamiento de las actas de infracciones de tránsito en el ámbito porteño.

Boldt y Octomind formaron una Unión Transitoria de Empresas (UTE) en 2009 para participar de una licitación convocada por el gobierno de Mauricio Macri para contratar por siete años un servicio integral de procesamiento de multas, digitalización de las actas de infracciones, expedición de certificados de libre deuda y registro de antecedentes.

La oferta de ambas compañías resultó la ganadora, y así fue publicado en el decreto N´ 330 del 15 de abril de 2009. En el proceso también compitieron otras importantes empresas referentes del mundo tecnológico como Siemens, Telecom, Prominente, Indra y Meller.

Y si bien la compra del 50% de Octomind en la UTE todavía debe ser autorizada por las autoridades porteñas, fuentes oficiales anticiparon que ya tendría el visto bueno del propio Macri.

La UTE aun tiene dos años de contrato sobre un negocio que factura alrededor de $ 2 millones mensuales. Si se tiene en cuenta que se hicieron cargo en 2009 y aun tienen dos años más de contrato, el monto global llega a los $ 144 millones hasta 2014.

Boldt también manejó el mismo sistema en la provincia de Buenos Aires hasta el año pasado, cuando venció su contrato y no le fue renovado por la administración de Daniel Scioli. Además, gestionó el servicio en varios municipios.

Boldt es una empresa fundada en 1933 que, además de liderar el negocio del juego en el ámbito bonaerense, participa en otras actividades tan variadas que van desde la tecnología al procesamiento de datos, sistemas de control de slots, entretenimiento, salas de juego, hotelería, gastronomía, turismo y real estate.

Sin embargo, tomó estado público a partir del llamado caso Ciccone que vincula al vicepresidente, Amado Boudou, con supuestas maniobras para favorecer al fondo The Old Fund, propiedad del monotributista Alejandro Vanderbroele, con jugosos contratos con el Estado para imprimir billetes.

Como contraataque, Boudou acusó a Boldt de formar “una banda” para desprestigiarlo y desguazar la Casa de la Moneda. La semana pasada, Tabanelli brindó un reportaje a El Cronista, en el cual desmintió las acusaciones del Vicepresidente y asegura que Boudou “está mal informado”.

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