El bloque peronista quedó al borde de la ruptura tras la votación del acuerdo con los buitres

El bloque peronista quedó al borde de la ruptura tras la votación del acuerdo con los buitres

Los 16 kirchneristas aún o se van pero actuarán por las suyas, aunque Pichetto los quiere retener.

Los senadores del FpV quedaron al borde de la ruptura tras votar divididos en la sesión sobre el acuerdo a los holdouts: los 16 kirchneristas que lo rechazaron actuarán como sub bloque, pero todavía no pegaron el portazo y Miguel Pichetto intenta retenerlos.

Quiso contenerlos en la reunión de bloque que convocó ayer temprano, poco antes de la sesión. “No nos maltratemos entre nosotros”, sugirió. Fracasó ya en la primera hora de la sesión, cuando Rodolfo Urtubey se cruzó con la santracueña María Ester Labado.

Y los camporistas no anduvieron con vuelas, sobre todo Virginia García, cuñada de Máximo Kirchner: “En la plataforma electoral dijimos que no podíamos ser presos de intereses usureros y cada uno de nosotros hemos firmado y suscripto eso para poder ser candidatos del Frente para la Victoria”, advirtió. 

Los díscolos se hicieron sentir. Ni bien se votó en general se fueron y dejaron a sus pares debatiendo artículo por artículo junto al resto del recinto.

“Hasta hace un tiempo no queríamos romper, pero ahora ya actuaremos como sub bloque. No tiene sentido ser mayoría si Macri saca las leyes por dos tercios”, confió uno de ellos a LPO.

De los 16, en la conducción del bloque identifican a 10 eternos rebeldes que ya funcionan con total autonomía: Labado, los camporistas García, Ana Almirón (Corrientes) y Anabel Fernández Sagasti (Mendoza), la santafesina María de los Ángeles Sacnun, el sanjuanino Ruperto Godoy, el puntano Daniel Pérsico, el neuquino Marcelo Fuentes y la chubutense Nancy González .

Creen que fue circunstancial es desmarque de Juan Manuel Abal Medina, un capricho contra su gobernador Mario Das Neves la posición de Juan País, al igual que la de las riojanas Hilda Aguirre y Mirtha Luna. Eduardo Aguilar y María Pilatti son leales a Jorge Capitanich y la rionegrina Silvana García Larraburu está cruzada con Pichetto. 

El plan inicial del primer grupo para que todos terminaran contentos fue devolver el proyecto al Senado con modificaciones y obligar a Diputados a ratificarlo con dos tercios.

Como sólo quedaron a 6 votos de esa suma cuando el proyecto se debatió en esa Cámara, aceptaban que a Macri no le hubiera costado conseguirlos si lo hacían jugar a todo o nada. 

Pero la presión de los gobernadores se hizo sentir. El último en ceder fue Gildo Insfrán, de Formosa: no fue a apoyar el proyecto al plenario de comisiones pero obligó a sus senadores a votar a favor.

También se dio vuelta fue Liliana Fellner, en este caso por presión de los medios jujeños. “No quiero que sea esta senadora la culpable de no poder volver a su provincia, por no aceptar este proyecto que le va a traer –según los que dicen– tantas maravillas a la provincia de Jujuy”, se excusó.

La catamarqueña Inés Blas y el fueguino Julio Catalán Magni fueron dos kirchneristas declarados hasta anoche, cuando se sumieron a las urgencias de sus gobernadores. Fue una sesión en la que todos mostraron su cara más débil. 

Luego confesó que los intendentes del PJ la habían presionado, dándole pie a García de acusar a los 26 acuerdistas de blandos.

Otra bronca de los kirchneristas fue que Pichetto ni siquiera quiso presionar para imponer el proyecto que obliga a consultar el Congreso para cada endeudamiento.

La convivencia con el vehemente jefe de bloque FpV no será fácil, sobre todo porque esta tarde los camporistas le dispararon por las redes sociales.

Esta tarde en el Senado se decía que los soldados de Cristina buscarían competir en el PJ con candidato propio, una apuesta a la que no se terminan de animar.

La primera señal la dio ayer Máximo Kirchner con una reunión en Ensenada junto al núcleo duro de intendentes kirchneristas. Su cuñada y los 15 senadores que la acompañan estaban al tanto de esa reunión.

Comentá la nota