Amplio consenso por la venta de tierras para el centro de convenciones, con el compromiso de no habilitar otro casino

Sentimientos encontrados dejó la sesión extraordinaria que celebró ayer el Concejo Deliberante. Después de varias semanas de trabajo para alcanzar acuerdos, se aprobó por unanimidad la venta de las tierras donde hoy funciona la Dirección de Vialidad para la construcción del complejo turístico del centro de convenciones.

Además, los espacios políticos manifestaron su fuerte compromiso de no habilitar un segundo casino en la ciudad. En contraposición, en el mismo recinto hubo fuertes cruces y pases de factura en torno al estatuto de la Sapem, que fue convalidado por mayoría cuando el Frente Para la Victoria pedía extender el debate el comisión.

Una vez más, el presidente del cuerpo debió sacar a relucir sus dotes de conciliador. Es que ni bien ingresaron al recinto, los concejales se trenzaron en una fuerte discusión. El presidente del bloque del PJ-FPV, Pablo Bossio, reclamaba que el estatuto de la Sapem quedara en comisión para poder profundizar su análisis. Desde el oficialismo se mantuvieron firmes en que el expediente ya tenía un dictamen.

Rodeando la banca de Romina Mapelli, presidenta de la comisión de Interpretación y Asuntos Legales, los ediles fueron elevando la voz en una apasionada discusión que incluyó reclamos por la convocatoria y la asistencia a las reuniones de trabajo. El desorden y la confusión se adueñaron del recinto, hasta que Frolik se calzó el sayo de mediador y los integrantes del FPV tomaron posición en sus bancas.

Así, todo arrancó con algunas caras largas y miradas de pocos amigos. Sin embargo, la dinámica en el tratamiento de los primeros asuntos del orden del día -incluyó más de doscientos proyectos- fue aflojando los ánimos de cara al tema más trascendental de la sesión: el centro de convenciones.

Rechazo a otra sala de juegos

El proyecto que consiguió el visto bueno de todos los bloques sufrió modificaciones con respecto al que había elevado el Departamento Ejecutivo. Los cambios se fueron delineando a través del trabajo en comisiones, de las que participaron los secretarios de Legal y Técnica Atilio Della Maggiora y de Obras Públicas Mario Civalleri.

En principio, a propuesta del bloque kirchnerista se logró incluir que una vez que se realice la licitación el proyecto ganador deberá subir al Concejo para que se le asignen los usos e indicadores urbanísticos definitivos. En este sentido, Pablo Bossio señaló que “logramos evitar que se deleguen en el Ejecutivo facultades que son propias del Legislativo”.

Por otra parte, los representantes de todos los bloques coincidieron en erradicar del pliego el uso “juegos de azar”. En tanto, durante la sesión, los cuatro espacios políticos hicieron una fuerte declaración pública en contra de una futura habilitación de un segundo casino en Tandil.

Incluso, el presidente del cuerpo pidió una banca y recalcó que “ninguno quiere un segundo casino o sala de juegos de azar”. En este sentido, manifestó que no encontraron una forma jurídica de limitarlo en el pliego de licitación sin afectar los principios de concurrencia e igualdad de los oferentes.

En contraposición, el abogado destacó que es un “resguardo” que la oferta elegida vuelva al Deliberativo, donde quedó de manifiesto que no habrá voluntad para convalidar la habilitación de un segundo casino en Tandil.

La única disidencia

A pesar del amplio consenso, el Frente Para la Victoria no aprobó el artículo cuarto, donde quedó establecido que los recursos producidos de la venta de las tierras se destinarán a una playa de transbordo de cargas, a una planta de asfalto municipal y a la compra de bienes inmuebles como establece la Ordenanza 8311 que creó el Fondo de Expropiaciones.

La propuesta definitiva surgió del acuerdo entre el oficialismo, el PRO y el FR, ya que Beatriz Fernández impulsó que se incluyera el centro de logística para prevenir que el nuevo asfalto se vea “destrozado” por el tránsito de camiones. Por otra parte, destacó que esta propuesta es una demanda de años y que contribuiría a ordenar el tránsito, una de las problemáticas más graves de Tandil junto a la inseguridad.

Por último, la concejal consiguió que no se contemple la compra de parcelas para el Polo Agroquímico, ya que el Gobierno municipal está obligado por ordenanza a concretar este proyecto y debe incluirlo en el presupuesto ordinario.

Desde el PRO, Claudio Ersinger coincidió en la importancia de otorgar “tranquilidad” a los vecinos de que los recursos no ingresarán a Rentas Generales “donde es más difícil hacer un seguimiento”.

En contraposición, el FPV sostuvo que es redundante afectar los fondos a la Ordenanza 8311, paso obligado por ley. También consideró “apresurado” sumar la planta de asfalto y el centro de logística siempre que son “sólo buenas ideas” debido a que el Ejecutivo no ha elevado los proyectos con sus costos ni detalles. Así, evitó acompañar la afectación “en el aire” del producido por la venta, que tiene una base superior a los 3,6 millones de dólares.

Un proyecto muy esperado

En principio, la UCR, el PRO y el Frente Renovador celebraron el paso que dieron ayer para aprobar la enajenación a título oneroso del inmueble donde funciona la Dirección de Vialidad -delimitado por Fleming, Ramón Carrillo, el Cementerio y el Tandil Golf Club- para la construcción de un centro de convenciones, un hotel cuatro estrellas o superior y un estacionamiento para 400 vehículos.

“Nos toca convalidar una decisión muy importante”, resaltó Claudio Ersinger y coincidió con el Ejecutivo en que el proyecto “viene a recuperar un bien” que hoy está desvalorizado por su función, en una zona de gran valor inmobiliario.

Al mismo tiempo, su compañero de bloque Pablo Díaz Cisneros resaltó que el traslado de Vialidad contribuirá a ordenar el tránsito en el ingreso a la avenida Brasil, además de evitar que máquinas y camiones de gran porte ingresen a ese sector de la ciudad.

Por su parte, el radical Néstor Müller expresó que el proyecto “sin duda se vio enriquecido” por los aportes de los distintos bloques, al tiempo que destacó el consenso alcanzado “en la mayoría de los aspectos”.

Por último, reparó en la relevancia del centro de convenciones, que podría demorar un lustro para el corte de cintas. “Vaya a saber quién obtiene los réditos como gobernante”, dijo, y luego Beatriz Fernández completó: “No importa quién lo inaugure, sólo espero verlo”. 

 

La Sapem desató la furia en el recinto

La convalidación del estatuto de la Sapem se transformó en el tema más controvertido de la sesión e  hizo desatar la furia entre el oficialismo y parte del Frente Para la Victoria. Finalmente, el kirchnerismo no acompañó el proyecto, aunque en los próximos días presentará algunos aportes al reglamento de la Sociedad Anónima de Participación Estatal Mayoritaria, que serán analizados por Juan Pablo Frolik.

Las diferencias surgieron en torno a los tiempos que tuvieron los concejales para estudiar el estatuto, que se debatió el último lunes en la Comisión de Interpretación y Asuntos Legales. En esa oportunidad, Pablo Bossio estuvo ausente. Desde su postura, no le avisaron. En tanto, la concejal Romina Mapelli lo desmintió y afirmó que el secretario se encargó de invitar a todos los integrantes.

Enojado, Pablo Bossio solicitó que el estatuto quedara en comisión y lamentó que se convalidara con sólo una reunión de comisión, cuando demandó cuatro meses de discusión entre el Ejecutivo y la Cámara de Transporte. “Me preocupara que era una herramienta estratégica y en tres días lo tenemos que votar”, le achacó al oficialismo.

Por otro lado, citó un concepto del jefe de Gabinete Jorge Capitanich, quien sostuvo en su visita a Tandil que hoy la lucha es “democracia o corporaciones”. Haciendo un paralelo, marcó que “al conjunto de empresas se le da cuatro meses y a este Concejo Deliberante tres días” y definió al cuerpo como “una escribanía que tiene que convalidar un estatuto acordado entre el Ejecutivo y la corporación del transporte. Eso no es calidad democrática, es atropellar a las instituciones”.

En tanto, la concejal Beatriz Fernández pidió un cuarto intermedio para discutir dos modificaciones, y consiguió que el oficialismo accediera a incorporar un artículo sobre las inhabilidades e incompatibilidades de los integrantes del directorio y otro sobre la difusión en algún medio local ante posibles cambios en el capital accionario.

Otra vez en el recinto, Fernando Rossi, Rogelio Iparraguirre e Ignacio Fosco volvieron a pedir que el estatuto quedara en comisión, pero el oficialismo no cedió y se dispuso a votarlo. De todas formas, Juan Pablo Frolik les ofreció la oportunidad de realizar aportes y eventualmente aprobar cambios convocando a una nueva sesión extraordinaria.

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