YPF ajustó sus precios

En Capital, la súper subió 7,1 por ciento. Es el segundo ajuste de la firma en lo que va del año y el primero desde que el Estado expropió el 51 por ciento de sus acciones.
YPF aumentó ayer el precio de sus combustibles un 3,6 por ciento en promedio en todo el país. En Capital Federal, la nafta súper trepó de 5,489 a 5,879 pesos (7,1 por ciento) y la premium de 6,399 a 6,489 pesos (1,4 por ciento). Es el segundo ajuste que aplica la petrolera en lo que va del año y el primero desde que el Estado expropió el 51 por ciento de sus acciones. Voceros de la compañía aseguraron que el incremento se llevó adelante “con el objetivo de acortar la brecha con sus competidores”. De hecho, el domingo Shell también había ajustado sus precios, llevando la súper en Capital a 6,049 pesos y la Premium a 6,599 pesos. Petrobras y Esso por el momento no se sumaron a los aumentos, pero ya vienen ofreciendo sus combustibles a un precio mayor al de YPF.

En esta oportunidad, la petrolera argentina que controla cerca del 60 por ciento del mercado subió los precios en todo el país. En Mendoza, por ejemplo, la variedad súper trepó 8 por ciento, la premium 2,4 por ciento y el gasoil otro 8 por ciento. En Tucumán, por su parte, la súper subió 5 por ciento y la premium, 1,5 por ciento, llegando a 6,449 y 6,849 pesos, respectivamente, bastante más caro que en la Capital Federal.

YPF ya había aumentado sus precios en marzo entre 2 y 12 por ciento de manera paulatina, en medio del conflicto con el Gobierno que derivó en la nacionalización de la petrolera. El año pasado, a su vez, aplicó cuatro aumentos: el 2 de abril, el 26 de mayo, el 25 de julio y el 15 de agosto. En todos los casos, las subas oscilaron entre el 3 y 6 por ciento, según el producto, acumulando un ajuste anual del 30 por ciento.

En 2010, por su parte, las petroleras desplegaron una estrategia de pequeños ajustes de precios que en muchos casos pasaron relativamente desapercibidos para el cliente, pero que en conjunto acumularon un aumento promedio de 20 por ciento en la nafta súper y 30 por ciento en la premium.

En la actualidad, si se calcula el precio en dólares, las naftas están más caras que durante la convertibilidad. Por ejemplo, a fines de 2001 Repsol-YPF cobraba la variedad premium 1,104 peso/dólar y ahora cuesta 6,489 (1,43 dólar), un 29,5 por ciento más. Shell, por su parte, vendía la V-Power a 1,12 peso/dólar, mientras que en la actualidad cotiza a 6,599 (1,45 dólar), 29,5 por ciento más. Igual la diferencia es escasa si se toma en cuenta cómo evolucionó el barril de crudo. Hace diez años costaba cerca de 20 dólares y ahora está cerca de 90 dólares.

La intervención del Estado es lo que evitó que el precio local de la nafta se disparara aún más y motivó un duro enfrentamiento con las petroleras, las cuales en todo momento reclamaron que el precio en el mercado local estuviera en línea con la cotización internacional del crudo. En lugar de eso, el Gobierno estableció en noviembre de 2007, a través de la Resolución 394, un mecanismo de retención móvil, que viene ratificando todos los años. Allí dice que si el barril de crudo supera los 60,9 dólares, el Estado se queda con el excedente superior a los 42 dólares. Por lo tanto, aunque el barril haya llegado a 90 dólares, las petroleras reciben cerca de 42 dólares. Además, cuando las petroleras aplicaron aumentos que el Gobierno consideró excesivos, la Secretaría de Comercio Interior intervino. En febrero de 2011, por ejemplo, el secretario Guillermo Moreno congeló el precio de los combustibles durante un par de meses.

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