Abusos en un jardín de 25 de Mayo: sumará otros dos casos a los ocho ya formalizados

El fiscal Máximo Pérez Flores adelantó a El Diario que en los próximos días se sumarán otros dos casos de supuestos abusos a los ocho ya denunciados y formalizados por la Justicia provincial en el marco de la investigación que se lleva adelante en el jardín de 25 de Mayo.

El funcionario judicial se excusó de brindar mayores precisiones pero tomó distancia de las declaraciones del abogado Omar Gebruers, defensor de los dos principales acusados. “Si la Fiscalía formalizó las investigaciones es porque estamos convencidos de que hay elementos suficientes... Es una cuestión de evidencias, y tenemos claras evidencias”, destacó Pérez Flores.

El caso conmociona a la sureña localidad pampeana. Hasta la semana pasada declararon en cámara Gesell ocho niños, cuyos padres denunciaron los casos de abuso sexual.

Primero habían denunciado dos casos y después se sumaron los otros seis. Sin embargo, después de la formalización contra los acusados se agregaron más denuncias por las que aún no se formalizó la acusación ni a Sergio Marcelo Tatavitto (foto) ni a María José Tello.

Las dos psicólogas que estuvieron al frente de las entrevistas en cámara Gesell aún no entregaron el informe evaluatorio sobre los relatos de las criaturas. Según trascendió, las entrevistas no se realizaron en condiciones ideales, con muchas personas en el edificio de tribunales de Acha y el revuelo de los padres indignados.

Los testimonios quedaron grabados y tienen copias tanto la defensa como el abogado que patrocina a los padres denunciantes, Sebastián País Rojo. Este último aseguró que hay pruebas y se animó a afirmar que en diez casos se constataron “lesiones compatibles con abusos”, aunque esta referencia incluiría revisiones que no están en la causa, por lo menos hasta ahora, porque recién se están ventilando ocho denuncias.

En la investigación ya declararon hasta ahora veinte testigos que cumplían tareas en el edificio de la Escuela Especial, que había cedido aulas para dos salas de jardín de cuatro y también para la Coordinación de Secundarios, donde trabaja Tatavitto. Los acusados declararon en indagatoria, pero parcialmente, para negar los hechos.

La División Criminalística de la Policía de La Pampa ya realizó pericias en dos autos del principal acusado para buscar rastros o huellas genéticas de los niños que, según la denuncia, habría trasladado hasta una quinta de su propiedad, sitio que habría sido el escenario de los delitos.

Un familiar de Tatavitto, el profesor de Educación Física que permanece detenido por el caso, entregó en la Comisaría de Catriel una camioneta Saveiro blanca y un Gol gris. Los vehículos fueron trasladados a General Acha, donde los peritos policiales realizaron las pericias en búsqueda de rastros de los niños, según dispuso el equipo de fiscales que comanda la investigación. El abogado Omar Gebruers destacó que la medida se realizó a pedido de la defensa.

Según el abogado defensor, tampoco aparecieron pruebas comprometedoras luego de la apertura de cuatro teléfonos, diez computadoras y dos cámaras fotográficas que fueron secuestrados en los allanamientos ordenados por los fiscales.

Gebruers también afirmó que “no hay un informe escrito” sobre las presuntas acciones compatibles con abusos a las que aludió el abogado de los padres. Y criticó a la ministra de Educación, Jacqueline Evangelista, que dio por probado públicamente que la maestra ayudaba a retener y a vestir a los niños que sufrían abusos. “Esas cosas no están en la causa. No está probado ni lo dice ningún testigo”, sostuvo.

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